¿Qué es una criptomoneda?

9 20.07.2018

El año 2017 ha sido, sin lugar a dudas, el año del boom de las criptomonedas. El aumento del interés en los medios de comunicación respecto a las criptomonedas ha venido fundamentalmente de la mano de la revalorización de la criptomoneda más conocida, el Bitcoin. Aunque sería injusto darle todo el protagonismo al Bitcoin y dejar de mencionar otras criptomonedas como Ripple que el año pasado vio como su cotización pasó el año pasado de $0,006 USD a $3,0 USD a comienzos del año 2018.

El término criptomoneda ha dejado de ser usado sólo por expertos en informática y nombres como Ripple, Litecoin, Ethereum o Dash han pasado a engrosar la lista de activos que periódicamente son seguidos por analistas financieros e inversores a nivel global.

Se puede decir ya que las criptomonedas no son una moda pasajera, sino que, más bien, han venido para quedarse.

A pesar de este boom y a pesar de las impresionantes rentabilidades que han registrado las criptomonedas en el último ejercicio, puede que no tengas claro exactamente qué es realmente una criptomoneda. O, si lo sabes te cuestiones preguntas como

  • ¿Para qué sirve una criptomoneda?
  • ¿De qué depende la variación del precio de una criptomoneda?

En esta entrada contestaremos a estas preguntas y aclararemos qué es una criptomoneda, qué puedes hacer con ella y qué es lo que mueve el precio de estas monedas.

Una criptomoneda es un activo digital que se puede utilizar como instrumento de intercambio. En realidad, las criptomonedas son registros de una base de datos que, una vez validados no pueden ser alterados.

La diferencia más obvia frente a una moneda “tradicional” es que la criptomoneda no es un elemento físico, sino que es un medio virtual, programado en base a algoritmos matemáticos encriptados. El uso de criptografía en estos algoritmos permite mantener la seguridad de las operaciones con la criptomoneda y la creación de nuevas monedas en los casos en que la moneda se pueda minar

Antes de la aparición del Bitcoin hubo numerosos intentos de crear criptomonedas, pero todos ellos fracasaron por diferentes razones. El denominador común de estos intentos era que en todos los casos, se empleaba una entidad centralizada para verificar y facilitar las transacciones.

Este enfoque cambió radicalmente el año 2009, cuando un programador anónimo bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto presentó el Bitcoin. La innovación radical que supone el Bitcoin en el concepto de las criptomonedas es que, por primera vez una red descentralizada es la que valida y facilita las transacciones. En el sistema Bitcoin no hay ninguna autoridad central de control, son los integrantes de la red los que ejercen dicho control.

Este control descentralizado se puede hacer gracias a la tecnología Blockchain.

Blockchain o cadena de bloques es una tecnología de transferencia de información.

Este flujo de información se produce entre una red mundial de ordenadores que constituyen los nodos de una red de intercambio. Esta red tiene acceso y gestiona de manera descentralizada una única base de datos.

Una vez que la información es validada por la red, esta queda almacenada en la base de datos y no es posible su alteración.

Con la tecnología Blockchain todas las transacciones y operaciones realizadas con una criptomoneda particular quedan almacenadas dentro de un gran “Libro Mayor” que es público y está disponible para todos los nodos de la red.

Blockchain permite almacenar y tener al día el historial de todas las transacciones de una criptomoneda; desde el mismo origen de la misma hasta cómo se gasta cada unidad a lo largo de su historia. Por tanto, la historia de cada unidad de la criptomoneda queda recogida en una cadena de bloques, en la que cada bloque es una transacción.

Una transacción entonces no es más que un archivo informático en el que constan las claves públicas del remitente y el destinatario (direcciones de los monederos) y la cantidad de monedas transferidas. La transacción también debe ser firmada por el remitente con su clave privada. En este proceso entra en juego la criptografía para garantizar la seguridad y privacidad de la operación.

Finalmente, la transacción se transmite en la red, pero primero debe confirmarse. Dentro de una red Blockchain de criptomonedas, solo los mineros pueden confirmar las transacciones resolviendo un rompecabezas criptográfico. Toman transacciones, las marcan como legítimas y las difunden a través de la red.

Es decir, validan el último bloque de la cadena en ese momento.

Después, cada nodo de la red lo agrega a su base de datos. Una vez que se confirma la transacción, se vuelve irrefutable e irreversible, entra a formar parte de la cadena de bloques y el minero recibe una recompensa, en forma de criptomonedas más las tarifas de transacción. Esta operación es lo que se conoce como minar criptomonedas.

¿Para qué sirve una criptomoneda?

Como se ha dicho al principio una criptomoneda está diseñada para tener la funcionalidad de un medio de pago.

Por tanto con una criptomoneda se puede, efectivamente, “comprar cosas”.

Hace unos años era prácticamente imposible encontrar tiendas y mercados en los que se aceptaran las criptomonedas como medios de pago. No obstante esta situación ha cambiado. Cada vez es mayor el número de comercios, tanto on-line como físicos que han  venido aceptando las criptomonedas, sobre todo Bitcoin, como medio de pago.

El hecho de que el uso de las criptomonedas no se haya extendido más se debe a:

  • Elevada volatilidad del precio.
  • Tiempo necesario para confirmación de transacciones.
  • Costes de transacción.

Uno de los frenos a una mayor adopción de las criptomonedas como medio de pago es la elevada volatilidad del precio de las mismas en relación con las divisas tradicionales. No obstante esta elevada volatilidad es inherente a la incertidumbre que rodea las fases más tempranas de la adopción de una innovación tan radical como las criptomonedas. Por tanto, es de esperar que las variaciones tan elevadas de precio disminuyan en el futuro y que esa estabilidad aumente a su vez la expansión de las criptomonedas como medios de pago.

El tiempo de confirmación y los costes de transacción han frenado el uso de criptomonedas como el Bitcoin para usos cotidianos.

Sin embargo, una criptomoneda con costes de transacción tan bajos como $0,0003 USD cambiaría esto, ¿verdad?

Esa moneda existe y no es otra que Ripple (que es Ripple).

Teniendo en cuenta esto, es muy probable que, por ejemplo, a lo largo de este año, sea posible disfrutar de un delicioso  “Cappuccino” pagado con Ripple.

Además de como medio de pago las criptomonedas funcionan como cualquier activo financiero en el que es posible invertir y obtener una rentabilidad aprovechando la revalorización de su precio.

¿De qué depende la variación del precio de una criptomoneda?

Las criptomonedas más extendidas se cotizan en las plataformas de intercambio o Exchange en relación con otras criptomonedas o, en relación con otras divisas tradicionales. Así, de igual manera que en Forex se cotizan pares de divisas como el Bitcoin /Dólar (BTC/USD) o Ripple /Euro (XRP/EUR).

La principal diferencia en relación a los pares de divisas tradicionales, como, por ejemplo el USD/EUR es que en estos casos la cotización del par viene normalmente influida por las políticas monetarias de los Bancos emisores o por las decisiones en materia económica de los gobiernos implicados.

En cambio, el valor de las criptomonedas no está influido por ningún Banco Central o por ningún gobierno. Esta independencia es uno de los rasgos más característicos de las criptomonedas y que genera un mayor atractivo entre los usuarios de las mismas, que las consideran como una alternativa al sistema monetario fiduciario actual.

En las criptomonedas el precio viene empujado sólo por la demanda ya que su oferta, es, por otro lado, limitada, ya que el número de unidades en circulación de cualquier criptomoneda es fijo.

Cuando el Bitcoin hizo su aparición en el año 2009 nadie conocida la tecnología blockchain y, por tanto, nadie usaba el Bitcoin, lo que tenía su reflejo en su precio que apenas suponía unos pocos céntimos de dólar.

Desde entonces el número de usuarios de criptomonedas no ha parado de crecer así como su interés, lo que ha propiciado el espectacular incremento de la cotización de las criptomonedas en los últimos años.

A pesar de este espectacular crecimiento en el precio, lo cierto es que en términos globales, sobre todo si se comparan con otros activos monetarios o mercados financieros, la implantación actual de las criptomonedas es todavía muy pequeña, por lo que recorrido potencial de las mismas es, hoy en día, más que prometedor.

Seguramente, después de leer esta entrada te estarás preguntando ¿Cómo puedo comprar criptomonedas?

En la entrada “Cómo comprar e invertir en criptomonedas” encontrarás todo lo que necesitas saber para iniciarte en la inversión de las criptomonedas.