¿Cuál es la criptomoneda con más futuro?

3 19.11.2018

Una criptomoneda es, ante todo, un medio de intercambio.

Más allá de complejos algoritmos matemáticos de encriptado, la esencia de una criptomoneda no es otra que funcionar como un medio de intercambio.

Para que un medio de intercambio sea útil tiene que haber una comunidad de usuarios que esté interesada en emplearlo en sus transacciones.

Teniendo en cuenta esto, es fácil entender que para que una criptomoneda tenga futuro tiene que haber usuarios interesados en utilizarla.

Ahora bien, ¿por qué alguien puede estar interesado en emplear una criptomoneda como medio de intercambio, cuando existen multitud de divisas en el mundo a su disposición?

La respuesta a esta pregunta se encuentra en la tecnología blockchain, sin la cual, hoy en día, no sería posible hablar de criptomonedas. Esta tecnología permite, entre otras cosas:

  • Mayor seguridad en las transacciones.
  • Control descentralizado de las transacciones.
  • Mayor rapidez y menores costes que los sistemas actualmente empleados por los bancos en transacciones internacionales.
Dicho todo esto parece claro que la criptomoneda con más futuro será aquella que pueda tener una mayor aceptación como medio de intercambio por las ventajas que suponga su uso.

Evidentemente, si hablamos de activos que pueden hacer más eficientes los intercambios y transacciones monetarias, los usuarios que estarán más interesados serán:

  • Bancos y entidades financieras.
  • Proveedores de sistemas de pago.
  • Empresas multinacionales que gestionan cobros y pagos en todo el mundo.

Dicho de otra manera, para que una criptomoneda tenga un futuro real tiene que estar bien considerada por el sector financiero a nivel global.

En la actualidad hay más de 1.300 criptomonedas y constantemente aparecen nuevas monedas que incrementan esta cifra.

Pues bien, de todas estas criptomonedas sólo una ha despertado el interés del sector financiero internacional por las ventajas que aporta su uso.

Efectivamente, estamos hablando de Ripple.

Ripple no es una criptomoneda al uso como Bitcoin, Ethereum o Litecoin, por citar sólo algunas de las más conocidas.

Ripple es, al mismo tiempo, una criptomoneda (Ripple XRP) y una red de pagos (RippleNet) que permite interconectar entre sí bancos, proveedores de sistemas de pagos, empresas y casas de cambio de divisas facilitando la transferencia de dinero de una forma rápida y segura y mucho más barata que los sistemas actuales.

Como criptomoneda Ripple XRP es la tercera moneda en cuanto a valor de mercado, con un valor de unos  $26.300 millones USD, sólo por detrás de Bitcoin y Ethereum.

Las criptomonedas son relativamente recientes y Ripple no es una excepción. Ripple fue programado por los técnicos que fundaron la empresa del mismo nombre en el año 2012.

Pero en estos 6 años Ripple, a diferencia del resto de criptomonedas, ha sido probada y, lo que es más importante:

Ripple XRP está siendo empleada por verdaderos usuarios gracias a las ventajas que aporta al sistema financiero a nivel global.

¿Qué ventajas son éstas?

  • Los bancos y entidades financieras que usan Ripple pueden ofrecer a sus clientes transferencias internacionales en tiempo real, con comprobación de origen a destino y a un coste muy reducido.

 

  • A los proveedores de pagos les permite proporcionar sus clientes sistemas de pago más rápidos, seguros y transparentes para todas las partes del mundo.

 

  • A las empresas multinacionales les permite conectarse con entidades financieras y conseguir que sus pagos y cobros en todo el mundo sean seguros y baratos.

 

No es de extrañar, por tanto, que el desarrollo de Ripple contase con la  financiación de inversores estratégicos y de fondos de capital de riesgo reconocidos a nivel internacional como Santander InnoVentures, Google Ventures, Andreessen Horowitz, Accenture o CME Ventures.

Estas alianzas vienen a subrayar el interés del sector financiero en el desarrollo de Ripple y el objetivo de Ripple de convertirse en la criptomoneda que modernizará el sector financiero.

Esta modernización ya se está produciendo: hace unos días se hacía público el lanzamiento por parte del Banco Santander de “Santander One Pay FX”, el primer servicio de transferencias internacionales con el uso de tecnología basada en Blockchain. Este servicio usa xCurrent, una de las soluciones que ofrece Ripple.

El Banco Santander es la entidad financiera más importante de España y uno de los 20 bancos más importantes del mundo por volumen de activos.

En relación a este nuevo lanzamiento, la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha asegurado que la solución “One Pay FX” hará las transferencias internacionales:

“rápidas, sencillas y seguras, lo que aporta el valor, la transparencia, la confianza y el servicio que los clientes esperan de un banco como Santander”.

La revolución de Ripple no se puede entender sin la moneda Ripple XRP. XRP es la criptomoneda que facilita los pagos y transferencias dentro de la red RippleNet.

Dadas sus prestaciones de velocidad de transferencia y mínimo coste, Ripple XRP dota a las redes Ripple de una alta liquidez, estable en el tiempo, que permite los intercambios monetarios de manera instantánea y a un coste ínfimo.

La velocidad de transacción de Ripple XRP es mucho más pequeña que los sistemas tradicionales y más pequeña que la velocidad de las principales criptomonedas como Bitcoin y Ethereum.

XRP ofrece una velocidad de transacción de 4 segundos frente a los 2 minutos de Ethereum y la hora de Bitcoin.

Además de la velocidad, los costes de transacción son increíblemente bajos: $0,0003 USD. En comparación con las principales criptomonedas, Ethereum tiene un coste promedio de transacción de unos $4 USD, Bitcoin de unos $8 USD y Litecoin de $1 USD. La alternativa más barata, Litecoin, está muy lejos de poder compararse con XRP.

¿Cuál es entonces la criptomoneda con más futuro?

La respuesta es bastante clara. Ripple es, con gran diferencia, la criptomoneda con más futuro. La razón, como se ha explicado a lo largo de este artículo es muy sencilla:

Ripple es la única criptomoneda que tiene una utilidad real. Lo ha demostrado, lo seguirá demostrando, y se consolidará como el activo digital que modernizará el sector financiero y los medios de pago internacionales.